
El retraso por la falta de piso por lluvias y chaparrones que se mantuvieron también en esta semana, detuvieron la implantación de soja, y la cosecha triguera. “Los problemas del agua” en la zona oeste bonaerense, cargada con la mayor expectativa de rinde, amenaza con el “lavado” a bajar el peso hectolítrico y con problemas de calidad. En el este Cordobés, la falta del vital elemento durante la campaña se refleja en los primeros lotes trillados con 10 qq/ha.
