
En la zona norte de la provincia de Buenos Aires las enfermedades de mayor difusión que afectan al cultivo de trigo son la "roya de la hoja" ocasionada por Puccinia recondita, la "mancha amarilla"causada Dreschlera tritici-repentis, la "septoriosis de la hoja"ocasionada por Septoria tritici y la "fusariosis de la espiga" causada por Fusarium graminearum.
La enfermedades foliares provocan pérdidas en los rendimientos por una disminución en el índice de área foliar verde, afectando principalmente el llenado de los granos. Las enfermedades de la espiga afectan el número de granos y su peso.
"Hasta ahora estamos viendo mancha amarilla y bajos niveles de roya en cultivares de trigo susceptibles", comentó a redagroactiva.com la ingeniera agrónoma, Lucrecia Couretot.
Las últimas precipitaciones registradas en el norte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y sur de Córdoba fueron un factor determinante a la hora de propagación de las enfermedades por lo cual es recomendable intensificar el monitoreo de los lotes.
"Las royas son enfermedades de rocío, por lo cual, si se siguen produciendo días con horas de mojado foliar, soleados y con viento, favorecen la dispersión de la enfermedad", explicó la ingeniera del INTA Pergamino.
En cuanto a mancha amarilla Couretot comentó que "las precipitaciones ayudan que el inóculo que está presentado en el rastrojo sea salpicado hacia hojas del trigo y se de la aparición de esta enfermedad".
De todos modos, Couretot hizo alusión a la sequía que afectó a la región en el momento de la siembra de trigo. "Hay algunas enfermedades de raíces como Fusaruim y Bipolaris, que son muy importantes y que están asociadas a la gran sequía que hubo en el momento de la siembra. También, Rhizoctonia que lo que hace es disminuir el desarrollo de la planta de trigo, producen un amarillamiento y también muerte de plántulas en manchones", comentó la ingeniera agrónoma.
En relación al control de esta enfermedades sugirió al productor "intensificar el monitoreo y asesorarse en cuanto al tipo de cultivar que tiene, porque en el norte de la provincia de Buenos Aires tenemos un perfil sanitario que ya sabemos de antemano a qué enfermedad puede ser mas susceptible esa variedad de trigo", y agregó que "si son híbridos susceptibles a roya hay que estar atentos porque es un año en que probablemente halla que hacer alguna aplicación que se justifique económicamente".
Por último, Couretot explicó que "las royas son mucho más problemáticas porque el daño que producen es a nivel foliar pero, a su vez, le quitan energía a la planta. En cambio, las manchas producen lesiones", aseguró que "el control con fungicida es más eficiente en rolla, está comprobado de muchos trabajos que se han hecho, que en manchas".
Cadena 3
En la zona norte de la provincia de Buenos Aires las enfermedades de mayor difusión que afectan al cultivo de trigo son la "roya de la hoja" ocasionada por Puccinia recondita, la "mancha amarilla"causada Dreschlera tritici-repentis, la "septoriosis de la hoja"ocasionada por Septoria tritici y la "fusariosis de la espiga" causada por Fusarium graminearum.
La enfermedades foliares provocan pérdidas en los rendimientos por una disminución en el índice de área foliar verde, afectando principalmente el llenado de los granos. Las enfermedades de la espiga afectan el número de granos y su peso.
"Hasta ahora estamos viendo mancha amarilla y bajos niveles de roya en cultivares de trigo susceptibles", comentó a redagroactiva.com la ingeniera agrónoma, Lucrecia Couretot.
Las últimas precipitaciones registradas en el norte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y sur de Córdoba fueron un factor determinante a la hora de propagación de las enfermedades por lo cual es recomendable intensificar el monitoreo de los lotes.
"Las royas son enfermedades de rocío, por lo cual, si se siguen produciendo días con horas de mojado foliar, soleados y con viento, favorecen la dispersión de la enfermedad", explicó la ingeniera del INTA Pergamino.
En cuanto a mancha amarilla Couretot comentó que "las precipitaciones ayudan que el inóculo que está presentado en el rastrojo sea salpicado hacia hojas del trigo y se de la aparición de esta enfermedad".
De todos modos, Couretot hizo alusión a la sequía que afectó a la región en el momento de la siembra de trigo. "Hay algunas enfermedades de raíces como Fusaruim y Bipolaris, que son muy importantes y que están asociadas a la gran sequía que hubo en el momento de la siembra. También, Rhizoctonia que lo que hace es disminuir el desarrollo de la planta de trigo, producen un amarillamiento y también muerte de plántulas en manchones", comentó la ingeniera agrónoma.
En relación al control de esta enfermedades sugirió al productor "intensificar el monitoreo y asesorarse en cuanto al tipo de cultivar que tiene, porque en el norte de la provincia de Buenos Aires tenemos un perfil sanitario que ya sabemos de antemano a qué enfermedad puede ser mas susceptible esa variedad de trigo", y agregó que "si son híbridos susceptibles a roya hay que estar atentos porque es un año en que probablemente halla que hacer alguna aplicación que se justifique económicamente".
Por último, Couretot explicó que "las royas son mucho más problemáticas porque el daño que producen es a nivel foliar pero, a su vez, le quitan energía a la planta. En cambio, las manchas producen lesiones", aseguró que "el control con fungicida es más eficiente en rolla, está comprobado de muchos trabajos que se han hecho, que en manchas".
Cadena 3